LAS CUEVAS DE LOS PORTUGUESES- UN LUGAR MÁGICO Y ESCONDIDO EN LAS MERINDADES


Hoy hablamos de uno de los lugares que más nos han sorprendido en nuestras rutas por la provincia de Burgos: “La Cueva de los Portugueses”  de Tartalés de Cilla.

Llegamos hasta este lugar por recomendación de una amiga que ya lo había visitado y podemos decir que nos encantó.

Bien es cierto que si no conoces exactamente donde está es bastante fácil que te pases de largo la entrada. Nosotros íbamos con indicaciones y nos costó un par de vueltas carretera arriba y abajo para localizarlo. ( Si, es probable que seamos un poco inútiles..:-) ) 

Una vez localizado el lugar en cuestión ( junto a la carretera, dejando al lado la subida al pueblo de Tartalés) hay que aparcar en el arcén de la carretera, ya que no hay  ninguna zona habilitada al efecto. Este lugar aún no lo visita mucha gente, por lo que no suele haber problemas.

Lo que  vas a ver, una vez en el interior, bien merece la pena la excursión.

Las Cuevas de los Portugueses son un conjunto de habitaciones rupestres, que han sido excavadas en la la roca arenisca, junto al Arroyo de las Torcas que discurre por el centro. En el interior encontramos una sinfonía de agua y roca que nos va a trasladar a un mundo diferente al que vemos en el exterior de este complejo.

En origen fueron habitáculos independientes de planta rectangular, paredes rectas y cubierta plana, con una puerta, pero sufrieron una fuerte transformación a principios del siglo XX, al ser ocupados por obreros portugueses que trabajaron que las obras de construcción del canal que lleva las aguas desde el embalse de Cereceda hasta la central hidroeléctrica de Trespaderne. Como decimos, estos obreros hicieron muchas modificaciones, siendo la más significativa la intercomunicación de las celdas entre si, que hasta ese momento eran independientes.

En algunas de ellas pueden verse aún  bancos corridos tallados en la piedra, mechinales y hornacinas que corresponden a los primeros momentos de su construcción que se remonta a época altomedieval, según los estudiosos  de este fenómeno , a los siglos VIII o IX

Un lugar que sin duda merece un alto en el camino en cualquier de nuestros viajes por la comarca de las Merindades. 

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