LA MAGIA DEL OTOÑO- HAYEDO DE SANTA CRUZ DE VALLE URBIÓN



 
Estos días de otoño donde los colores verdes empiezan a dejar paso a los marrones, rojos y amarillos es el momento en que todos los blogs y los perfiles de las redes sociales se inundan de fotografías de hayedos.

Esta es la mayor época para dar una paseo por estos parajes, que gracias al cambio de estación lucen en todo su esplendor.

Como estamos en Burgos, no podemos dejar de recomendar la visita al precioso hayedo de Santa Cruz de Valle Urbión que nosotros hicimos el año pasado. Si sois aficionados a la fotografía llevaros un buen cargamento de baterías, el que avisa no es traidor. 

La fecha para visitarlo depende un poco de la llegada del otoño, pero es recomendable no esperar mucho porque sino nos encontraremos casi toda la hoja ya en el suelo. Aunque la visita es igualmente bonita y se puede hacer todo el año.
 
En nuestro caso el día nos acompañó. La temperatura no era muy alta pero el sol estuvo presente como se puede ver en las fotografías. 

Para llegar al  Área Recreativa de Zarcia, donde comienza la ruta, debemos llegar primero al pueblo de Santa Cruz del Valle Urbión situado a menos de 50 kilómentros de la capital . Desde Burgos, saldremos por la carretera N-120 a Logroño, para desviarnos en Ibeas de Juarros hacia Pradoluengo. Antes de llegar a éste último, salimos a la derecha en el pueblo de Santa Cruz. Atravesamos el pueblo y continuamos por una pista forestal que nos llevará hasta el lugar donde se puede dejar el coche.


 
Desde aquí hay posibilidad de tomar varios senderos que nos llevarán por diferentes rutas, pero la más sencilla y que vamos a describir aquí, es la que nos va a llevar hasta el famoso haya del Enrique del Rivero que ilustró, hace ya años, unos preciosos posters que editó el desaparecido Patronato de Turismo. 

No hace falta ir muy equipado, pero si conviene llevar un buen calzado ( bota de montaña o similar) ya que en algunos momentos hay que cruzar el río, y quizá un bastón. En total son unos 6 kilómetros entre ida y vuelta que  no tienen casi ningún tipo de dificultad por el poco desnivel y por lo bien señalizada que está.


 
Conforme te vas adentrando en el hayedo tienes la sensación de estar en un lugar mágico y si además tienes la suerte de no encontrarte con nadie, como nos ocurrió a nosotros, esta sensación será aún mayor.

El río Urbión nos acompaña durante toda la ruta, y nos permite ir disfrutando de sus pequeños saltos de agua. Es junto a la orilla de este río, donde encontraremos el famoso haya tantas veces fotografiado. De hecho, un cartel sobre una de las rocas, nos avisa de que hemos llegado al famoso árbol.

Ya ruta se puede continuar hacía arriba, para seguir disfrutando del hayedo o dar la vuelta en este punto.

Para completar el día de visita, se puede ir a comer a Pradoluengo, localidad con varios restaurantes, por donde  pasear disfrutando de un magnífico patrimonio indiano.

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